Me he dado cuenta que no he escrito casi nada sobre mi viaje a Japón. Desde que regresé he tenido problemas con el internet en casa y en el trabajo la carga de tareas me ha impedido dedicarme al noble arte de la procrastinación en la oficina.
Pero habÃa algo que deberÃa estar publicado desde casi el primer dÃa y que solo la amistad ha hecho que hasta hoy no os lo contara.
Casi todos mis amigos saben que soy un fan de la Guerra de las Galaxias. Quizás no sea un friki (que poco me gusta esa palabra) en el significado ostentoso de la palabra pero seguramente sea el más friki del grupo, hasta que incorporamos a Pigmalión por la vÃa judicial (al pobre le cayó cadena perpetua hace ya casi un año). No he de decir que Japón es el paraÃso de todo friki, otaku, geek y yo no lo iba a desaprovechar.
Aunque con el corazón divido entre el Japón más tradicional y el Japón más moderno, al final este último triunfó y el recuerdo estrella fue una replica del sable láser de Darth Vader
Una maravilla hecha a mano y no, no hace ruido ni emite ningún destello luminoso.
Muchos os preguntareis el porque cuento esto ahora y no antes. Por una razón muy sencilla, mi amiga Lulu me encargo otra para su marido, el ya mencionado Pigmalión y hasta el dÃa 3 de Mayo por la noche o el 4 por la mañana no le dan la suya como regalo de cumpleaños. Para no levantar sospechas tendré que callar hasta entonces.
Como venganza pongo aquà una foto de su espada, la del Conde Duku y asà me adelanto. Le va a gustar tanto que seguro me perdona.

Actualización: lo que se me ha olvidado contar es que la maleta que contenÃa las espadas se perdió en aeropuerto de ParÃs. La bendita apareció una semana después.
Hoy ha fallecido Juan Ramón Sánchez Guinot, Chema el panadero de Barrio Sésamo.
El otro dÃa hablando con un amigo intentamos definir que es lo que diferencia a nuestra generación de la que nos sigue. Yo emità una teorÃa algo acida. Según esta teorÃa si tus padres te daban un bofetón si contabas que te habÃan castigado en el cole entonces eras de nuestra generación, si el bofetón de tus padres se los llevaba el profesor entonces eras de la generación anterior.
Hoy leyendo sobre la muerte de Juan Ramón Sánchez Guinot he renegado de esa teorÃa. Mi generación es la que merendó delante del televisor viendo Barrio Sésamo. El Barrio Sesamo de Espinete, don Pimpom, Julián el del kiosko, Ana y sobre todo Chema, el panadero. Porque hubo otro Barrio Sesamo, el de la Gallina caponata…pero esa es otra historia.
Para muchos de nosotros Chema era el personaje más especial. Era el humano que junto con Ana y Julian vivÃan en un mundo fantástico donde un erizo gigante de color rosa vivÃa la aventura más maravillosa, la de la vida cotidiana. Chema era como el hermano mayor enrollado que nunca tuve.
Juan Ramón Sanchez Guinot tiene una historia personal muy peculiar, inmerso en el mundo del arte del que nunca renegó.
No voy a deciros que yo siempre recordaré a Juan Ramón como Chema el panadero porque no es verdad. Yo lo recuerdo porque es protagonista del momento en el que me dà cuenta que habÃa dejado mi infancia atrás. Un dÃa hace ya muchos años viendo la tele, descubrà a Chema, pero no estaba en Barrio Sésamo, ya no lo emitÃan. Estaba en una ciudad frÃa y desconocida. TenÃa la mirada perdida, parecÃa cansado. Se me partió el corazón cuando lo vi inyectándose heroÃna antes de practicar sexo con su compañera de reparto. No puede seguir viendo aquello y apagué la televisión con lágrimas en los ojos. Nunca he vuelto a ver esa escena, de echo no se de que pelÃcula se trata.
Solo se que desde aquel dÃa el mundo me pareció que jugar a viajar por mundos de fantasÃa era una forma de homenajear a Chema, la única manera que conocÃa de devolverlo a donde pertenecÃa, al corazón de todos los niños que disfrutamos con Barrio Sesamo
Ya el primer dÃa de nuestro viaje a Japón descubrimos lo amables que eran todos en este paÃs. En la estación de tren del aeropuerto nos encontramos un japones que sabÃa hablar español. Resulta que vive en San Sebastian donde tiene un restaurante japones. Nos confirmo que estábamos esperando el tren correcto y nos echo una mano con las cabinas telefónicas.
Aquà se abre un paréntesis en nuestro relato. Pasamos 4 dÃas en Kyoto, viendo templos, geishas y disfrutando de la belleza de los cerezos en flor.
De Kyoto partimos hacia la segunda etapa del viaje Tokyo. Una inmensa metropili de 34 millones de habitantes. Llegamos justo a la hora del almuerzo. Después de zamparnos unos cuanto yakitoris bajo las vÃas del tren empezamos con un paseo por Ginza, el centro de negocios de Tokyo y uno de los barrios mas concurridos.
En uno de los semáforos de Ginza 4 Chome, el cruce emblemático de esta parte de la ciudad, escuchamos detrás nuestra en un más que correcto castellano-Hola, ¿me recordais?- Al girarnos descubrimos que el mismo japones que 5 dÃas antes nos habÃamos encotrado en Osaka estaba plantado frente a nosotros
¿Qué probabilidades de encontrarnos en un ciudad de 34 millones de habitantes al único japones que conocÃamos en todo japón ?
Yo aún no me lo explico.
Un libro que aún no se ha escrito…
…es un cuaderno.
Marcos Mundstock durante las actuación de Les Luthiers en Granada
Este post es un poco largo. Si no tenéis ganas de leerlo al menos id al final y ved el vÃdeo Puede que después si queráis leerlo.
I
Zhai Xiaowei nunca habÃa danzado pero su alma bailaba con la vida al ritmo que marcaba su corazón.
Nunca lo tuvo fácil pero siempre intentaba afrontar los problemas con una sonrisa y con la inocencia con la que tuvo que afrontar un terrible accidente a los cuatro años de edad. Aún hoy nadie se explica que paso exactamente, pero un tractor no es el mejor sitio para un niño de tan corta edad. Al intentar subir Zhai se cayó rompiéndose la pierna. A pesar de todos sus conocimientos el medico no pudo hacer nada para recuperarla. En un vano intento de mentalizar y animar a su hijo,el padre de Zhai le preguntó – El médico tendrá que amputarte la pierna, ¿tienes miedo?-. Zhai no podÃa comprender la dramática situación asà que contestó que no. Su padre le dijo entonces -Tendrás que enfrentarte a muchos retos y dificultades en tu vida, ¿no tienes miedo?-. El niño contesto -¿Qué son los retos? ¿Tienen buen sabor?- Su padre riendo entre lagrimas dijo -Si, saben igual que tus caramelos favoritos, pero tendrás que tomarlos uno a uno para no atragantarte-, entonces salió corriendo de la habitación llorando de emoción.
Optimista por naturaleza y con una gran fuerza de voluntad Zhai Xiaowei fue devorando uno por uno todos los caramelos que la vida le ofrecÃa. Enamorado de los deportes, a pesar de su discapacidad, practicó salto de altura, salto de longitud, buceo hasta que al final se decidió por el ciclismo. Su entrenador creÃa que serÃa capaz de conseguir dos o tres medallas en los juegos paralÃmpicos nacionales.
IIÂ
Se llama Li Ma y era una hermosa promesa de la danza profesional cuando perdió su brazo derecho en un accidente de coche. Era el año 1996 y solo tenÃa 19 años. Su novio huyo de su lado. Ella intentó suicidarse aunque sus padres lograron salvarla. El amor de sus padres le dio la fuerza para vivir. Poco a poco aprendió como vivir su vida, independiente. Aprendió a dibujar los caracteres de su lengua de forma muy bella. Aprendió a hacer muchas cosas cotidianas, a peinarse, aprendió también a cocinar, a lavar la ropa…En unos meses recuperada la ilusión abrió una pequeña librerÃa.
Cinco años más tarde, en 2001, recibió una invitación para participar en la 5º Competición Especial Nacional de Arte para discapacitados. Ganó la medalla de oro. Este éxito le dio la suficiente esperanza para regresar a su amado escenario.
La vida iba a sorprender aún más a Li Ma. En 2002 un joven de veinte años llamado Tao Li se enamoró locamente de ella. Ella estaba convencida que Tao Li acabarÃa haciéndole sufrir como lo hizo su primer novio. Desapareció en la tumultuosa ciudad de Beijing huyendo de su compañÃa. Pero Tao seguro de su amor la buscó removiendo cielo y tierra a pesar de la fuerte objeción de sus padres y del posible ridÃculo al que se podÃa verse abocado.
Un dÃa la encontró bailando en un bar. No se han vuelto a separar desde entonces.
En 2004 Tao se convirtió en el representante de Li Ma y empezó a concebir la idea de impulsar su carrera con una solo pero espectacular actuación.
Una noche que estaba nevando se encontraban recogidos en un paso subterráneo a la espera de un claro en la tormenta. HabÃa sido un dÃa duro. HabÃan estado trabajando como extras en una pelÃcula y deseaban coger el autobús que les llevase a casa. De repente Li Ma sintió la imperiosa necesidad de bailar en la nieve con él. Ella ya habÃa utilizado la danza para contarle su historia antes de aquella noche. Pero esta vez al verla moverse de aquella manera bajo los copos de nieve Tao descubrió que aquello tenÃa que convertirse en su única actuación, la que la lanzarÃa al estrellato.
III
En septiembre de 2005 a Li Ma le presentaron a un joven deportista que se estaba entrenando para participar como ciclista en los juegos paralÃmpicos nacionales.
Nunca habÃa danzado.
Zhai Xiaowei escuchó la proposición de Li Ma pero no fue capaz de comprender como podrÃa bailar; asà que Li Ma le invitó a que asistiera a una representación de su montaje “Hand in Hand†que estaba preparando con otro acompañante. Emocionado, durante la actuación sintió una extraña conexión con los bailarines y descubrió como su alma ansiaba saltar al escenario.
Li y Tao lo acogieron como si fuese su hermano pequeño. Estuvieron viviendo bajo el mismo techo durante más de un año, entrenando y practicando duramente. Tuvieron que superar grandes retos e infinidad de dificultades. El no tenÃa ninguna experiencia previa y ella era muy perfeccionista.
Para lograr esta magnifica actuación tuvieron que sacar toda su determinación e ilusión en superarse a si mismo. Movimientos repetidos hasta mil veces, sesiones de trabajo que empezaban a las ocho de la mañana para descubrir a las ocho de la noche que solo habÃan ensayado un movimiento.
En el fondo lo que hicieron fue muy “sencilloâ€. Entrenaron todos los dÃas de ocho de la mañana hasta las once de las noche hasta que se quedaron sin dinero a principios de 2007.
El resto ya es historia. En Abril fueron uno de los finalistas entre 7000 competidores en la 4ª Competición Nacional de Danza de la Televisión Central China. Era la primera vez que una pareja de discapacitados participaba en el concurso.
Ganaron la medalla de plata con una puntuación de 99,17 sin mencionar que obtuvieron la mayor cantidad de votos de la audiencia.
La ciudad en la que vivo no es lo que se dice un desenfreno en lo que se refiere oferta cultural pero estando atento puedes sacarle bastante jugo.
Estando atento y teniendo amigos que te llaman para invitarte a buenos conciertos. Ayer asistà (gracias RocÃo) en el Lope de Vega a una soberbia actuación de Barbara Hendricks & Magnus Lindgren Quartet.
Que decir tiene que ni conocÃa a Barbara Hendricks ni al susodicho cuarteto de jazz del amigo Magnus Lindgren. Pero he de confesar que me encantan hacer esto. Asistir a un concierto sin saber que me voy a encontrar, es como una cita a ciegas. Asà descubrà al gran Goran Bregovic en un espectacular concierto que dio hace ya bastantes años en el Monasterio de San Jeronimo o lo que queda de el. ¿Te acuerdas Brujita?
Debido a mis gustos musicales disfrute mucho más de los momentos instrumentales que de las canciones. Para que engañaros, el cuarteto es muy bueno, espero poder verlos alguna otra vez en directo. Pero hay que reconocer que la voz de Barbara (espero que me deje tutearla) es impresionante, aunque
quizás su estilo lÃrico estuviese un poco desubicado en un concierto de jazz. Pero para gusto los colores y el respeto.
No he encontrado ningún video de la actuación conjunta os dejo una del Magnus Lindgren Quartet:
Llevo un par de años practicando artes marciales y una de las cosas que siempre me dice mi maestro es que hay que aprender a evitar las peleas. La mejor forma de hacerlo es analizando la situación y quitandote de en medio lo antes posible. ¿Y si no es posible? suelo preguntar, Para eso entrenas me responde él.
Me he encontrado con el siguiente vÃdeo en internet y creo que me ha dado una gran lección: Como defender a alguien sin provocar una pelea. Lo que hace el tÃo es mas complicado de lo que parece.
Esto ocurre en Alemania. ¿Os imagináis esto en España, con sus canin, con los niñatos haciendo vÃdeos con la cámara del móvil…?
Desde hace unos dÃas tenemos un nuevo miembro en la familia. “Plata”ha entrado como un torbellino en casa, con sus ansias de cariño y esa carita triste que tienen los animales que han sido maltratados por la vida.
ELLA, mi niña, está tan contenta que aún no se lo cree. Nunca ha tenido un animal de compañÃa, excepto el que escribe. Para ELLA todo es una novedad.
Se están descubriendo la una a la otra, durante los paseos por el barrio, a la hora de comer, intercambiando mimos y juegos.
A las dos se le pone la misma carita cuando la una sale por la puerta y la otra ha de quedarse esperando en casa.
En la foto podéis ver la pose de Plata mientras controlaba a la dueña mientras esta salÃa del coche cruzaba la calle y volvÃa de nuevo. Cinco minutos permaneció en esta postura y con esa expresión de preocupación.
Y como a las novedades plagan nuestra vida de anécdotas Plata no iba a ser menos.
La “pobrecilla” suele activarse sobre las 6:30 o 7 de la mañana y nos busca en nuestra cama. Sin subirse a ella pero si poniendo su linda cabecita encima cerca de la cara de ELLA o de la mÃa. Ya “casi” nos hemos acostumbrado a despertar de esta manera y por suerte Plata obedece tumbándose a los pies de la cama al primer “ahora no” o “quita d’ahi” y se espera una media horita antes de volver a intentarlo. Pues bien esta mañana después de sonar el despertador; siete o siete y cuarto de la mañana; siento como ELLA empieza a darme golpes en la cabeza diciendo -Bájate, bájate, Job, la perra se ha subido a la cama-y diciendo esto me da un tirón de pelos. Yo, alucinado con el ataque matutino de mi normalmente cariñosa compañera de sueños, he reaccionado antes de recibir el golpe final y le he dicho-Eso no es la perra, es mi cabeza-. Ha contestado con un-AHhhmm-y se ha vuelto a dormir. Ver para creer.








