Hace ya algún tiempo escribà sobre lo fácil que puede llegar a ser acostumbrarse a ciertas cosas. Recuerdo aún que el post fue un tanto “polémico” por la contestación de uno de mis lectores.
Yo no le di mucha importancia, a mis opiniones me refiero. Pensaba en el fondo que cada cual es como es se vea obligado a dormir por una vez en colchón de plumas o sobre la hierba.
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Que de cierto es eso que la disciplina fortalece el espÃritu y los vicios, ya sean estos simples lujos o no tan simples, lo debilitan.
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Estoy alojado en un buen hotel. La habitación es limpia y confortable. La cama cómoda y el agua de la ducha caliente.
A punto he estado de pedir que me la cambien.
Indignado por la falta de consideración.
¿Qué han sido de las habitaciones en primera planta, con terraza al jardÃn y distribución duplex en la que me habÃa alojado en las otras ocasiones?
Me acabo de duchar con agua frÃa como castigo a mis pensamientos sibaritas.
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Aún estoy pensando si dormir hoy en el suelo para redondear el escarmiento