Archive for April, 2007
Smoking Djerba

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Este post está dedicado a todos aquellos, sobre todos amigos y compañeros desde hace ya tiempo, que después de leer este blog se alegran por mi con una sana envidia. No os tendré en cuenta los insultos y ni las amenazas recibidas.

Llega el verano, llega el buen tiempo y es fácil caer en todo tipo de vicios. Así que este fin de semana después de comprobar que todas nuestra obligaciones estaban cumplidas nos sumergimos en un mundo de depravación y vicio constante…SMOKING DJERBA

Djerba, la gentil y dulce Djerba. Isla milenaria conocida desde los tiempos de Homero, fue escala de Ulises Odiseo en su viaje de regreso a casa, puerto comercial en la antigüedad, isla de piratas en otros tiempos. Hoy en día esta perla del Mediterráneo de encantos ocultos y no tan ocultos es perfecta para olvidarse del Túnez profundo y adentrarse en un mundo concebido para el turismo más vil y servil.

He pasado el fin de semana con un horario de lo mas “extresante”. Llegada a la playa sobre las 12:30 (tras dos horas en coche….esto hay que solucionarlo pero es que había que echarle un vistazo al curro el domingo).

Imaginad un bahía protegida del mar por una larga lengua de arena. Un inmenso estanque de agua salada abierto al mar con tan solo un par de meros de profundidad.

¿Que hacer en un sitio como este?…..Aprender y practicar Kitesurf por supuesto.

Las jornadas de playa se han dividido en sesiones de trompazos mientras una cometa de diez metros cuadrados me elevaba por los aires para después caer de panza sobre el mar. O bien deslizar sobre mi pecho y estomago hasta volver a perder el control y rozar rodillas y pies contra el fondo de la bahía antes de despegar de nuevo. Solo me faltan las heridas en las manos para ir a la tele presumiendo de posesión diabólica de estigmas. Así durante una par de horas hasta que la he empezado a controlar la cometa. Tras lo cual ha llegado las ración de golpes con la tabla en los pies. Entre sesión golpes y sesión de golpes, baños de sol, showarmas para comer y nuevos amigos con los que conversar.

Lo mejor de darte una paliza de estas es que cuando acabas tienes la excusa perfecta para ir a un Hamman, darte un relajante baño de vapor y recibir un estupendo masaje de una bella negrita de metro setenta y grandes manos que me ha dejado como nuevo. A decir verdad quien te de el masaje es lo de menos, el sábado me lo dio un tunecino que parecía muy poquita cosa pero cuando empezó le tuve que pedir un poquito de suavidad…y eso que a mi me gustan los masajes con fuerza.

Playa, masaje…¿qué se puede pedir más?. Cena para recuperar fuerzas y ronda de bares por los antros tunecinos el sábado y a un buen restaurante el domingo.

De esta manera, con mucho esfuerzo por nuestra parte, ha quedado acuñada una expresión que quedará para la posteridad como reflejo de los días que han sido: ¡Hoy toca smoking Djerba!

El que quiera que entienda.

Siento no poner fotos pero la conexión aquí en Gabes es desastrosa.

Andenes

Antes todo era más fácil, cuando las distancias eran más largas pero los trenes eran más lentos.

Y las despedidas lo eran de veras al pié del andén. Largas despedidas con besos desde las ventanillas.

Promesas lanzadas desde un tren en marcha que se demoraba en la estación para que los enamorados cogiesen al vuelo los besos lanzados al aire.

 

“Perdone ese es mío”

“Lo siento me he equivocado”

 

El tren temeroso de resbalar con las lágrimas aceleraba poco a poco, con mucho cuidado. 

Antes todo era más fácil. Los que se iban lo hacían para no volver o para regresar y no marchar nunca jamás.

Ahora los trenes son más rápidos, ahora todo es más rápido incluso las despedidas.

 

Miro atrás y te veo entre la muchedumbre que grita, salta y canta. 

Tu estás llorando.

Miro atrás y te veo entre la multitud que dice adiós una sola vez. 

Tu estás llorando. Te preguntas porque yo  no lloro.

Miro atrás y contengo las lágrimas.

Tengo miedo de que con cada lágrima que surque mi cara se derrame uno de los besos que me has dado.

Temo que por mi mirada se me escapen tus besos en busca de los besos que yo te he dado.

Qué alguien me lo explique por favor

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Hoy es fiesta nacional en Túnez. Jour des martyres, el Día de los Mártires por la Patria.

Según me cuentan entre risas y orgullo hoy se conmemora aquellos que derramaron su sangre por esta nación.

¿Alguien me lo puede explicar un poco mejor? Creo que no entiendo algunos de los terminos empleados.

Túnez día 11: Dos dinares y una sonrisa.

A veces no es fácil ponerle un titulo a lo que escribes y claro, si cuando lo encuentras al final escribes sobre otra cosa por culpa de mi incontiencia verbal, pierdes un titulo y tus lectores (gracias) se lían.

Dos dinares es lo que cuesta en esta vida pasar un buen rato. Mejor si, como en este caso, no son dinares que pagas sino dinares que recibes.

Hace tiempo que creí descubrir quienes habían tenido una infancia divertida. Son las mismas personas que en cuanto se encuentran con un tiempo muerto son capaces de organizar un sencillo juego y disfrutar de la pausa sin mayores pretensiones.

Hoy cuando hemos llegado al lugar de trabajo después de comer hemos descubierto que la puerta estaba cerrada. El responsable estaba aún almorzando y teníamos que esperarlo. No pasó ni un minuto cuando mis compañeros de fatigas montaron un pequeño divertimento para amenizar la espera en la acera del patio. Reglas sencillas lanzar una moneda de 100 milésimas de dinar (unas 10 pesetas o 6 céntimos) desde 2 metros en dirección a una raya que había entre dos losas de hormigón. El que más se acercase se llevaba todas las monedas.

Así hemos pasado un buen rato, lanzando monedas, maldiciendo las malas rachas y alabando a dios por las buenas tiradas. Riéndonos los unos de los otros cuando alguien sacaba una moneda de un dinar y pedía cambio. Hasta el guarda de la puerta se ha apuntado.

Al final dos dinares de ganancia, campeón absoluto y el compromiso de invitar a café mañana después de comer.

Túnez, día 11: Dos dinares

Hoy tengo un par de historias que contar. A pesar del trabajo, a pesar de la rutina de vez en cuando siempre se encuentra algo de tiempo para vivir cosas interesantes. Aunque sean anecdóticas. Desde hace ya tiempo vengo siguiendo la obra de Arturo Pérez Reverte. No de forma incondicional, ni falta que hace, pero es un autor que se acerca a mi forma de pensar tantas veces como se aleja de ella y por tanto nunca me suele dejar indiferente. Muchas veces en su pagina de “El Semanal”, a pesar de poner verde a todo el que se le ponga a tiro, decide darle una oportunidad a la humanidad y cuenta algún detalle que le reconcilia con el mundo.

Yo no estoy tan enfadado con esta sociedad en la que vivo como Don Arturo (aún), pero gusta experimentar de vez en cuando en mis carnes situaciones que me hagan sentir orgulloso del ser humano.

 

Esta mañana mis obligaciones me han obligado a desplazarme a Feriana, una ciudad situada a unos 50 kilómetros de Gafsa. Allí me esperaba un representante del cliente y uno de nuestros operarios tunecinos. A  mitad del camino me  detiene sorprendido el tunecino en cuestión que desde el arcén me hacía señas. Me detengo y observo que allí se encuentran varios tunecinos, entre ellos mi contacto y dos técnicos de mi empresa, el Manitas y el Loco C, que charlan con un policía. La historia es sencilla, carretera comarcal, nueve y pico de una mañana algo lluvioso, asfalto mojado y un perro que le da por cruzar la carretera sin avisar. Resultado, el pobre del Loco C decide hacer un par de trompos con su coche después de derrapar para evitar matar al canido. Antes de seguir debo decir que al Loco no le ha pasado nada excepto el susto y el coche hecho mierda. 

Permanecí allí una media hora, esperando un coche de policía para que hiciera el atestado dado que el policía que estaba allí, como casi todos los policías de Túnez, no tenía vehículo. Aún no me explico como apareció por allí a tiempo de ayudar al Loco antes de que llegase nadie más. Durante ese tiempo ocho coches pasaron al lado nuestro , los ocho se pararon a preguntar si todo iba bien y si necesitábamos ayuda de algún tipo. Muchos “labes”, “labes allic” y muchos “jandulá” que es la formula habitual de saludo pero que viene a decir si todo va bien y que gracias a Alá todo va bien. Tras más “Salam”, “Aslamas” e “Inshalas” se iban después de asegurarse de que realmente no hacía falta su ayuda.. 

Ocho pasaron, ocho se pararon y ocho se bajaron del coche con intención de ayudar.

Intento imaginar la escena aquí en España y a lo más que llego es a visualizar los coches reduciendo la velocidad por el morbo de ver a los heridos

Túnez, día 7: Retiro Espiritual

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Cuatro paredes frías, allá donde vaya solo hay cuatro paredes desconocidas a pesar de los días que llevo viviendo en ellas.

Cuatro paredes en mi habitación, cuatro paredes en la cafetería, cuatro paredes de aire, sol y viento en el jardín. Pasan las horas, apenas me da tiempo a saludarlas y charlar un rato con ellas cuando deciden que deben marcharse. Las paredes son aún más aburridas. Nunca se han dignado a dirigirme la palabra y creedme yo les doy los buenos días cada mañana.

El viernes hice acopio de provisiones, coca cola, zumo y agua para combatir la sed; patatas fritas, galletas y chocolate acompañaran a lo que logre cazar…que pena de no haber comprado al menos un arco y unas flechas.

Veinte megas de música en el ordenador, tres o cuatro libros y media docena de películas. Tras semejante trinchera cualquiera se siente a salvo del enemigo. Aunque en estos casos no hay peor enemigo que uno mismo.

Sorprende, o quizás no tanto, como nos imponemos a nosotros mismos ciertas obligaciones entupidas que por el hecho mismo de ser obligaciones nos resulta imposible cumplir.

¿Fin de semana de retiro espiritual? ¿Leer, estudiar?¿Relajarse?¿Solo porqué tu lo dices? así no hay manera.

Siento como las paredes se ríen de mi al verme tumbado en el sofá, saben que en cuanto me levante y decida salir a la terraza que da al jardín desaparecerá ese hermoso sol y el viento vendrá de nuevo a tomar el té de las cinco. Ya lo hizo las tres, a las cuatro, a las…, todas las veces que he intentado salir. Las películas me aburren, volver a estudiar se me hace más duro que volver a ponerme en forma, paso las canciones sin dejar que ninguna suene mas de 23 segundos.

Una vez leí una cita de Oscar Wilde:

Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre,

y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos donde deberíamos intentar vivir

No se si es en ese mundo interior donde deberíamos vivir, pero quizás sea el que debamos cuidar para poder hacerlo en el mundo exterior en el que el azar nos ha colocado.

Duermo toda la tarde del sábado. Sueño y busco ese mundo interior de Oscar Wilde.

De un salto me cuelo por mi nariz pero al intentar abrirme paso entre mis pilosidades nasales me hago cosquillas y estornudo. Salgo despedido a toda velocidad por la ventana. Un poco mareado cierro los ojos y cuando los abro descubro que estoy ascendiendo lentamente en una pompa de jabón. Espero que sea de jabón, pienso.

En seguida deduzco que posiblemente me haya equivocado de camino. La razón no es que me encuentre a miles de kilómetros de la tierra, surcando el basto universo, protegido tan solo por una delgada pompa de jabón. Tampoco porque me encuentre desnudo vistiendo tan solo una pajarita amarilla y un sombrero de copa. No, la razón de que piense que quizás no me encuentre donde debería estar es un cartel fluorescente que pone “Men not Allowed” y el hecho de verme rodeado de cientos de pompas de jabón en cada una de las cuales viaja una mujer vestida de novia con velo, ramo y toda la parafernalia que me miran con ojos asesinos.

Ojeo con avidez el manual de vuelo, pulso algunos botones, acelero, freno bruscamente y aunque creo que físicamente es imposible consigo que la pompa de jabón entre en barrena. Desciendo a toda velocidad hacia la Luna. La pompa decide no esquivarla y alunizo sin mucha brusquedad en el Mar de la Tranquilidad como indica otro cartel fluorescente “Coolens Sea”.
En esa playa me he quedado todo el fin de semana y la verdad que no me ha ido del todo mal. No he encontrado mi mundo interior (mañana intentaré entrar por una de las orejas) pero he conseguido estudiar un poco, he disfrutado de la música y las películas e incluso he hecho algo de ejercicio.

Todo un milagro