Mis ojos lloran al muerto
mi alma ruega a dios por el otro,
porque la vida sin los dos no es vida
porque el mundo no es mundo sin todos.
AnarquÃa es su nombre
y locura su apellido,
locura de hombres,
ceguera de hombres locos
por ver lo que no existe
por matar y morir de todos modos.
Y el mundo sigue girando
solo, inerte y triste.