Es lo que tiene esto de internet sumado al tiempo libre. Cuando uno se da cuenta está metido en nuevos proyectos.
Ya era complicado escribir un blog como para además participar en otro. Eso es lo que he hecho, es el peligro que tiene el ofrecer tu ayuda…te la pueden aceptar.
Pero resulta difÃcil negarse cuando alguien como Esther es la que acepta que le ayudes a administrar un proyecto como El Taller Literario.
Un proyecto que como ya he dicho por ahÃ, me parece muy hermoso e interesante. Aunque al principio me sentà abrumado por la responsabilidad cada vez estoy más contento de participar en este taller, no solo como colaborador ocasional sino como miembro de su tripulación.
Este es un taller nace con la inquietud de ser punto de encuentro de inquietos navegantes que se dejan llevar por el viento de la literatura. Tiene la misma estructura que muchos otros talleres. El profesor explica un tema y hace una propuesta de trabajo relacionado con el mismo. Los alumnos envÃan sus trabajos y todos opinan, escuchando generalmente con mayor atención los comentarios del maestro.
Aquà radica la originalidad del Taller de Esther, todos somos profesores y alumnos. Es un taller abierto a todos. No hay una opinión más válida que otra. Con respeto y dedicación a aquellos que les guste escribir tienen aquà su rinconcito, sabiendo además que la gente que lo lea lo hará también con mucho respeto y dedicación.
Espero veros pronto por allÃ.