Aunque ya hemos dejado atrás fin de año hay algo que no consigo quitarme de la cabeza: los dichosos propósitos para el próximo año.
Resulta que esta vez no he hecho ninguno. No es que otras veces haya hecho una lista, pero unos amigos y yo tenemos la tradición de ponerle nota al año que se acaba durante la tradicional cena de navidad. Lo de la nota serÃa una anécdota más sino fuese porque yo creo que en el fondo nos lo tomamos más o menos en serio y permite a cada uno de nosotros pararse, al menos una vez, y echarle un vistazo a su vida. Yo cada año aprovechaba este momento para decidir que es lo que tenÃa que mejorar para el año siguiente.
Esta vez no lo he hecho. Me he visto un poco borrego. El hecho de que hayan pasado 365 dÃas y que nos reunamos con la familia a tomar unas uvas no es razón para pensar que hay que dar carpetazo y empezar de nuevo. Las etapas hay que cerrarlas cuando acaban y no cuando diga el calendario.
Asà que no tengo ninguna lista, ni los mejores libros, ni las pelis que he visto, ni propositos para el año nuevo.
¿Todo sigue igual?
No, todo cambia, Las decisiones de hoy afectan a mi vida de mañana. Se van cerrando ciclos y automáticamente se empieza a recorrer uno nuevo. Muchas veces, casi siempre, ni siquiera notas que has cambiado de circulo.
De esta manera vemos la vida como una linea continua.
Sin mirar atrás, mirando los más listos hacia adelante pero sin fijarse en el punto en el que se encuentran.
Las últimas semanas una plaga de luciérnagas ha invadido mi ciudad. Especies de diferentes colores han ocupado árboles, comercios y monumentos.
Con su titilar y sus luces brillantes habÃan hipnotizado a los habitantes. Como bobos hombres, mujeres y niños deambulaban por las calles con una sonrisa, forzada o sincera, dibujada en la cara. RendÃan pleitesÃa al ejercito de los insectos luminosos deseándose felicidad y alegrÃa los unos a los otros. Eran felices por prescripción médica.
Según he podido comprobar en otras ciudades del mundo estaba ocurriendo un fenómeno similar.
Una marabunta cargada de paquetes entraba y salÃa de las tiendas. Hambrienta de necesidad buscaban algo que por desgracia no se puede encontrar en los supermercados.
Ayer se termino de desatar la locura. Los más afectados han sido los niños. Todo un dÃa desenvolviendo regalos. Semanas de comidas copiosos. Felicidad forzada para alejarlos de una realidad que cada vez interesa menos.
Pobres. No como otros niños que no tienen que sufrir estos problemas. Como Guhlam, la niña de la foto. Una afgana de 11 años en el dÃa de su boda junto a su marido de 40 años.

Foto: La foto del año 2007 de Unicef, Stepahie Sinclear
Hay cosas que no entiendo.
Me doy un paseo por la Alameda de Sevilla un dÃa cualquiera por la mañana y me encuentro con un remolque de camión preparado para educarnos en el maravilloso mundo de las energÃas renovables.
Exposición de dispositivos fotovoltáicos en el exterior.
Videos interactivos en el interior.
Un hermoso cartel con el lema: “Descubre la fuente de todas las energÃas”
Todo muy educativo y ejemplificante.
¿Todo? No, todo no. ¿Cómo creéis que se alimentaba todo el conjunto?
Pués si, con un grupo electrógeno.
En cuanto pueda subo el video que tomé.
Han sido cuatro meses de retiro espiritual, limpieza del cuerpo y purificación del alma.
Quizás no tanto pero siempre queda algo.
Queda esa sensación de virginidad, un nuevo himen de espÃritu y mente.
Viejos sabores que se descubren en cada rincón del paladar. Nuevos olores evocados al hacer otra el amor si es que mi corazón dejo alguna vez de amar.
Ritmos olvidados del ayer, canciones aprendidas hoy o quizás mañana.
El latir del corazón bajo el crepitar de las hojas del camino que se vuelve a retomar.
Cursiladas escritas en un estúpido intento de nombrar unos sentimientos difÃciles de explicar. Nervios frente a nuevos planes, decisiones ante cruces tomados a izquierda o derecha.
No queda mucho…pero es suficiente.
Mis ojos lloran al muerto
mi alma ruega a dios por el otro,
porque la vida sin los dos no es vida
porque el mundo no es mundo sin todos.
AnarquÃa es su nombre
y locura su apellido,
locura de hombres,
ceguera de hombres locos
por ver lo que no existe
por matar y morir de todos modos.
Y el mundo sigue girando
solo, inerte y triste.
Yo tuve una epoca en la que pensaba que sabÃa escribir. Arreglando un cajón encontre una vieja libreta. La primera entrada data de Noviembre del 95. La última de Diciembre de 2002. Ya ha llovido un poco. Hoy he decidido tirarme a la piscina, más bien deberÃa denominarlo suicidio literario.
Esta no la vió nunca nadie…creo
Soledad
Negra sombra que me acecha
en paramos tan siniestros
que mantenerse en la brecha
es dificil para los nuestros.
Sombra negra que enloquece
a cualquiera en su tristeza,
vuela el cuervo que parece
surgir entre la maleza
y logra vivir volando
suspendido en su graznido,
voz altiva, voz de mando
Negra sombra que has pedido
perder la lucha, llorando,
nunca vencerte han podido.
17-12/2002
Hay ocasiones en el que el tiempo se para, a nuestro pesar o a nuestro agradecer.
La pregunta que siempre me hago en estos casos es:
¿A que distancia de mi cuerpo sigue corriendo el tiempo? ¿A unos milÃmetros? ¿Kilómetros? ¿CentÃmetros quizás?
A veces la prisión del tiempo está delimitada por cuatro paredes blancas,
en otras el tiempo se detiene hasta más allá de las dunas que besan el horizonte.
La mayorÃa de las veces el tiempo solo se para en nuestro corazón…
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….y que dificil es sincronizarse de nuevo con el mundo.
Acabo de leer:
“Pero si sucede asÃ,
si tienes la desdicha de ser aceptado y halagado,
entonces…
estás abandonando a tu propia conciencia de
libertad,
estás forzado a decidir:
acatamiento o soledad;
estás atrapado entre ser lo que debes ser
o no ser nada para nadie.
Y a partir de entonces…
podrás ser,
pero sólo solo, y sólo para ti.”

A menudo las cosas más sencillas pueden llegar a complicarse por el simple hecho de pensar que son complicadas.
Llevo demasiado tiempo sin escribir…en ningún sitio. Si fuese escritor le llamarÃa bloqueo del escritor, pero como no lo soy aún no se como llamarle.
Por cierto estoy escribiendo esto directamente, sin borrador previo ni nada asà que discúlpenme si se me va un poco la cabeza.
Para los que solo sepáis de mi leyendo este blog, creo que no sois muchos, deciros que aún sigo en Túnez. Aunque después de 8 meses aquÃ, pringando en el sur de este “bello” paÃs, he decidido no volver a señalarlo en los tÃtulos. Sobre todo porque he perdido la cuenta. El otro dÃa leà algo sobre esto. Lo decÃa unos de los personajes del Pintor de Batallas (A.P.Reverte). Se referÃa a que uno se convierte en preso profesional cuando aprende a tener paciencia y deja de contar los dÃas. Paciencia lo que se dice paciencia aún no tengo toda la que debiera, pero he dejado de contar los dÃas. Además casi he dejado de sorprenderme por las cosas que me ocurren en este paÃs.
La foto que he puesto la hice hace un par de semanas. Al sur de Tataouine. Posiblemente el punto más al sur que he estado jamás. Acabé mi trabajo temprano y pude darle un repaso a la zona. Lo que se ve al fondo es un ksar. Construcción tÃpica de la zona. Graneros comunales en forma de fortaleza para proteger mejor las pocas provisiones que los campesinos de antaño eran capaces de arañarle a esta tierra desagradecida. Para los más cinefilos, George Lucas se inspiró en ellos para el poblado de Anakin del episodio I. Para rodar la primera entrega hace ya 30 años también estuvo por la zona. En Matmata, cuyas casas troglodÃticas excavadas en la roca fueron copiadas para recrear la casa de Luke. He dejado algunas fotos más en flirck…o lo haré si con está mierda de conexión puedo hacerlo.
Esta vez me estoy enrollando más de la cuenta por dos razones. Primero porque aquà encerrado en un hotel necesitaba sentir que me comunicaba con mi mundo conocido, más aún cuando hacÃa tanto tiempo que no lo hacÃa. Aunque no se si este mundo virtual que estamos construyendo en internet es del todo real.
Y segundo en forma de despedida. Estoy preparando una mudanza, por razones completamente personales. Pero no querÃa hacerlo y que el último post fuese simplemente: Hola chicos me he mudado ahora podeis encontrarme en…..
Tampoco quiero dejar de hacerle honor al tÃtulo de este post y hacer complicado algo tan secillo, pero llamé al blog Palos de Ciego por algo.
Antes todo era más fácil, cuando las distancias eran más largas pero los trenes eran más lentos.
Y las despedidas lo eran de veras al pié del andén. Largas despedidas con besos desde las ventanillas.
Promesas lanzadas desde un tren en marcha que se demoraba en la estación para que los enamorados cogiesen al vuelo los besos lanzados al aire.
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“Perdone ese es mÃo”
“Lo siento me he equivocado”
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El tren temeroso de resbalar con las lágrimas aceleraba poco a poco, con mucho cuidado.Â
Antes todo era más fácil. Los que se iban lo hacÃan para no volver o para regresar y no marchar nunca jamás.
Ahora los trenes son más rápidos, ahora todo es más rápido incluso las despedidas.
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Miro atrás y te veo entre la muchedumbre que grita, salta y canta.Â
Tu estás llorando.
Miro atrás y te veo entre la multitud que dice adiós una sola vez.Â
Tu estás llorando. Te preguntas porque yo no lloro.
Miro atrás y contengo las lágrimas.
Tengo miedo de que con cada lágrima que surque mi cara se derrame uno de los besos que me has dado.
Temo que por mi mirada se me escapen tus besos en busca de los besos que yo te he dado.