El descanso

Cayó el atardecer de aquel día
como caen los cuerpos atravesados
por una bala en cualquier guerra:
siseó el silencio como un látigo sobre la ira
la parálisis de los miembros fue la calma
y aquella arista afilada del haz de luz
desapareció en la negra pupila de los seres
que sin descanso solo miran.
El mirlo

Tu suerte es un pájaro que tiene
el secreto entre las plumas y canta
mudo una canción desesperada.