Palos de ciego

Editorial Palos de ciego Nº1

El campo se vacía en silencio. Las aldeas se apagan, los caminos se cubren de maleza por desuso, los aperos se herrumbran en los pajares, el adobe llora cuando llueve y nadie lo calma. Aun así, la vida se abre camino: en las manos que siguen sembrando pequeños huertos de hortalizas, en quienes restauran una casa abandonada huyendo de la ciudad, en los vecinos que se saludan en las solitarias calles, en la partida a mediodía, en la cultura que busca huecos por donde colarse.