Palos de ciego

Un auténtico Latin Lover

Tenemos un precioso gato rubio llamado Rayo.
Un día, hace ya tres años, apareció por nuestra huerta una gata muy flaca y desmejorada. Tenía, como se suele decir por aquí, «muy mal pelo»; parecía sarnosa y desnutrida. Como nos dio pena, le echamos de comer y ella se quedó con nosotros. Habían pasado varias semanas cuando descubrimos que nos había traído un regalito: tres preciosos gatitos, dos rubios y uno negro. Los amamantó durante un tiempo, pero un día, de pronto, la gata desapareció.

Mi amiga de los bosques

Paisaje de montañas y río

Tengo la suerte de vivir en el pueblo de mis bisabuelos y de toda mi familia. Un pequeño pueblo en la España despoblada. En la ribera de un pequeño río de montaña con su caudal sin regular por presas ni pantanos. Un río que sigue el curso natural de las estaciones: en primavera ruge de forma alocada y en el verano se remansa en pequeñas pozas transparentes y desaparece debajo de las piedras en algunos tramos. Somos muy pocos, sobre todo en el invierno.

Pereza

Vista de varias piernas bajo una mesa

La hegemonía tiene esas cosas, que nunca te pregunta de forma honesta, siempre lo hace desde arriba, nunca para establecer un diálogo justo, sino para demostrarte por enésima vez que estás equivocada.

En la cocina

Cocina de pueblo

Antaño se hacía la vida en la cocina. Era el corazón de la casa; no había salas de estar como hoy en día, al menos en mi casa era así, y no era por falta de espacio.

Un nido

Dos pájaros negros en un nido

Durante muchos años hemos tenido un nido de “carboneras” sobre una viga, junto a la puerta del jardín. Pajaritos domésticos y fieles, un año tras otro han venido a anidar junto a nuestra puerta.

Pobreza energética

Taza de váter con tierra y plantas en su interior

Ayer falleció el primo de Manolo. Que tú dirás, ¿y a mi qué? Manolo nos trae la leña para calentar la cocina económica y si acaso un trocito de la casa. Porque el resto ya es una especie de capítulo de Supervivientes en el que tienes que ducharte y lavarte el pelo a 13 grados dando gracias y bajar por la mañana a prender la cocina con 5 grados en el piso de abajo.