El comité lanudo te observa

El comité lanudo te observa
Sara Otero del Amo

Sara Otero del Amo Hija de entusiasmos variados: los viajes, leer, lo insólito, hablar y hablar hasta la risa y escribir como forma de entender. Ha publicado los siguientes libros […]
Pilar Llamazares

Pilar Llamazares Maestra jubilada, aprendiz de todo Volver Artículos El espíritu de la torre El día 7 de julio de 2024 se cayó la… Ver artículo completo
Naturaleza en su estado Puro…e Impuro

Naturaleza en su estado Puro…e Impuro
Juan Carlos Martinez

Juan Carlos Martínez Aficionado apasionado de la fotografía desde siempre, con una inquietud constante por aprender y afinar la mirada. Fotografío todo lo que me rodea, con una especial conexión […]
El huerto

Mis ojos atravesaron la ventana del piso superior y pude ver cómo lo que un día fue una huerta envidiable se había ido dejando a su suerte hasta quedar completamente tapado por la hierba alta. El nuestro, nada del otro jueves, se mantenía por las incansables jornadas de mi madre cortando césped. Pero sarna con gusto no pica, y para ella esto de “cuidar tus tierras” era como su parque de atracciones personal.
Zurrapas

“Zurrapas” es un relato de bar y de pueblo, donde la voz de un hombre mayor desvela la soledad de décadas y la compañía insustituible de un perro. Un retrato íntimo de las vidas que resisten entre la despoblación y el recuerdo.
La nieve

Me despierto sintiendo el olor del invierno, esa mezcla de frío y leña que te retiene entre las sábanas mientras te aferras al abrazo del sueño, sin embargo, lo que ocurre hoy es totalmente distinto, ese olor me lleva a la necesidad indeleble de ponerme en pie.
Introducción a la pérdida

Haciendo esos kilómetros a granel por la submeseta sur y la norte, … pensé menos en el viaje y más en mis cosas, en concreto en la palabra pérdida …
Editorial Palos de ciego Nº2
El campo se vacía en silencio. Las aldeas se apagan, los caminos se cubren de maleza por desuso, los aperos se herrumbran en los pajares, el adobe llora cuando llueve y nadie lo calma. Aun así, la vida se abre camino: en las manos que siguen sembrando pequeños huertos de hortalizas, en quienes restauran una casa abandonada huyendo de la ciudad, en los vecinos que se saludan en las solitarias calles, en la partida a mediodía, en la cultura que busca huecos por donde colarse.