Aquel mundo rural

Ya hacía muchos años que se veía venir que los pueblos se vaciaban. Los mayores buscaban sus últimos abriles en la ciudad donde envejecer con un centro médico a la vista, cuidadores que no querían desplazarse a los pueblos y otras ventajas que les proporcionasen un futuro más tranquilizador. Los jóvenes habíamos huido en busca de una vida menos incierta.
Fuegos

Hace tiempo que dejé de obsesionarme con la idea de que, ante cualquier injusticia, yo podía cambiar las cosas. Y no es que haya adoptado una postura conformista o indolente de ver pasar la vida con todas sus complejidades como si no fuera conmigo. Simplemente me he hecho más consciente de lo que en el ámbito personal uno puede abarcar y lo que en el plano ideal deseamos, pero no podemos controlar.