Palos de ciego

Editorial Palos de ciego Nº6

Si pensamos en el operativo que ha gestionado el Ministerio de Sanidad, Defensa, Interior y Política Territorial con la Organización Mundial de la Salud y la Comunidad Europea para socorrer al crucero neerlandés MV Hondius y ofrecer una salida a las personas que permanecen atrapadas y aisladas a causa del hantavirus, no podemos por menos que reconciliarnos con la política y las instituciones. Esa urgencia por coordinar y solucionar una emergencia sanitaria, de poner los medios para que los ocupantes del barco puedan recibir atención médica y psicológica, nos hace seguir creyendo en la humanidad.

Editorial Palos de ciego Nº5

Tendemos a pensar que lo antiguo siempre estaba cubierto de barbarie y que el progreso, gracias a Dios, nos ha ido civilizando. Sin embargo, muchos de los avances actuales en lo referente a la calidad de vida que disfrutamos vienen de esos antiguos bárbaros. Pongo por ejemplo la Lex Ciconiaria, que fue aprobada por el Senado romano aproximadamente en el siglo II d. C., dentro del periodo del Alto Imperio romano. Esta ley era una antigua norma romana y griega que obligaba legalmente a los hijos a cuidar de sus padres ancianos. Se basaba en la observación del entorno, de la naturaleza que les rodeaba y con la que estaban en contacto; y, sobre todo, en la capacidad de aprender y aplicar lo observado.

Editorial Palos de ciego Nº4

8 DE MARZO

El pasado ocho de marzo, como cada año, se celebró el Día de la Mujer y miles de mujeres y hombres salieron a las calles a manifestarse para reivindicar el derecho a la igualdad. Lo que ocurre este año es que este movimiento se desarrolla en el marco del genocidio de Gaza y la guerra en Irán. Si a esto le añadimos lo que viene sucediendo con los regímenes represores de Afganistán e Irak, vemos cómo Oriente Medio se ha convertido en un ecosistema perfecto para que la situación de las mujeres, que ya era extremadamente difícil, empeore considerablemente.

Editorial Palos de ciego Nº3

El agua siempre vuelve. A veces invisible, filtrándose entre los surcos resecos, y otras desbordada, inundando riberas y caminos. Su regreso debería ser alivio, pero cada vez más a menudo es aviso y amenaza. Los temporales que anegan los pueblos, las acequias que desaparecen bajo la maleza, los cauces encajonados tras años de abandono recuerdan una verdad que habíamos olvidado: el agua tiene memoria, y no olvida por dónde pasaba.

Editorial Palos de ciego Nº2

El campo se vacía en silencio. Las aldeas se apagan, los caminos se cubren de maleza por desuso, los aperos se herrumbran en los pajares, el adobe llora cuando llueve y nadie lo calma. Aun así, la vida se abre camino: en las manos que siguen sembrando pequeños huertos de hortalizas, en quienes restauran una casa abandonada huyendo de la ciudad, en los vecinos que se saludan en las solitarias calles, en la partida a mediodía, en la cultura que busca huecos por donde colarse.

Editorial Palos de ciego Nº1

El campo se vacía en silencio. Las aldeas se apagan, los caminos se cubren de maleza por desuso, los aperos se herrumbran en los pajares, el adobe llora cuando llueve y nadie lo calma. Aun así, la vida se abre camino: en las manos que siguen sembrando pequeños huertos de hortalizas, en quienes restauran una casa abandonada huyendo de la ciudad, en los vecinos que se saludan en las solitarias calles, en la partida a mediodía, en la cultura que busca huecos por donde colarse.