Clubes de lectura rurales, auténticos guardianes de nuestra cultura literaria.

Comenzaba, el mes pasado, mi participación en esta revista hablando de la relación cultura-pueblo cuando, pocos días después, tuve la oportunidad de asistir a una reunión de clubes de lectura rurales en un entorno tan mágico y tan relacionado con la misma como es el MIHACALE, de Gordoncillo; porque si hay un pueblo que en los últimos años ha apostado con todo su empeño por apoyar la cultura, y en especial la relacionada con la literatura y otras artes, no es otro que este, al que ya le dedicaremos su propio espacio un poco más adelante.