La riqueza de nuestra lengua

Cuando hace ya algunos años comencé una fase profesional que me llevó por muchos pueblos de la provincia llevando formación y cultura a la población de los mismos (fundamentalmente mujeres, porque eran casi exclusivamente ellas las que acudían a las actividades) me encontré con una realidad que, en muchos casos, hacía que aquellas participantes se avergonzaran en parte de sí mismas.