Mi amiga de los bosques

Tengo la suerte de vivir en el pueblo de mis bisabuelos y de toda mi familia. Un pequeño pueblo en la España despoblada. En la ribera de un pequeño río de montaña con su caudal sin regular por presas ni pantanos. Un río que sigue el curso natural de las estaciones: en primavera ruge de forma alocada y en el verano se remansa en pequeñas pozas transparentes y desaparece debajo de las piedras en algunos tramos. Somos muy pocos, sobre todo en el invierno.
Un nido

Durante muchos años hemos tenido un nido de “carboneras” sobre una viga, junto a la puerta del jardín. Pajaritos domésticos y fieles, un año tras otro han venido a anidar junto a nuestra puerta.
Pobreza energética

Ayer falleció el primo de Manolo. Que tú dirás, ¿y a mi qué? Manolo nos trae la leña para calentar la cocina económica y si acaso un trocito de la casa. Porque el resto ya es una especie de capítulo de Supervivientes en el que tienes que ducharte y lavarte el pelo a 13 grados dando gracias y bajar por la mañana a prender la cocina con 5 grados en el piso de abajo.