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Palos de ciego

La literatura echa raíces en la Vecilla

Hay algo especial cuando la literatura abandona las grandes ciudades y se instala en un pueblo. Quizá sea porque allí todo sucede más despacio; las conversaciones duran un poco más y son más sinceras, las presentaciones se convierten en tertulias y los libros dejan de ser un producto para renacer como lo que siempre fueron: historias.

Las primeras bibliotecas circulantes

Ilustración de Marga Román Modino, inspirado en Faustina Álvarez y su vida para el libro homenaje que se le dedicó en marzo de 2025

Comenzaba, el mes pasado, mi participación en esta revista hablando de la relación cultura-pueblo cuando, pocos días después, tuve la oportunidad de asistir a una reunión de clubes de lectura rurales en un entorno tan mágico y tan relacionado con la misma como es el MIHACALE, de Gordoncillo; porque si hay un pueblo que en los últimos años ha apostado con todo su empeño por apoyar la cultura, y en especial la relacionada con la literatura y otras artes, no es otro que este, al que ya le dedicaremos su propio espacio un poco más adelante.

Clubes de lectura rurales, auténticos guardianes de nuestra cultura literaria.

Cartel clubes de lectura rurales

Comenzaba, el mes pasado, mi participación en esta revista hablando de la relación cultura-pueblo cuando, pocos días después, tuve la oportunidad de asistir a una reunión de clubes de lectura rurales en un entorno tan mágico y tan relacionado con la misma como es el MIHACALE, de Gordoncillo; porque si hay un pueblo que en los últimos años ha apostado con todo su empeño por apoyar la cultura, y en especial la relacionada con la literatura y otras artes, no es otro que este, al que ya le dedicaremos su propio espacio un poco más adelante.