La literatura echa raíces en la Vecilla

Hay algo especial cuando la literatura abandona las grandes ciudades y se instala en un pueblo. Quizá sea porque allí todo sucede más despacio; las conversaciones duran un poco más y son más sinceras, las presentaciones se convierten en tertulias y los libros dejan de ser un producto para renacer como lo que siempre fueron: historias.
Presentación de la novela Curueño, tierra de paso en Barrillos

Ignacio Chavarria Diaz es un prolífico escritor madrileño asentado en Barrillos del Curueño desde hace aproximadamente un año.
Su último trabajo, Curueño, tierra de paso, se presentó en Barrillos del Curueño el pasado día 11 de julio.
Viene de lejos

Mauricio, que no es nadie y somos todos, descansa sentado en el banco pegado al muro de su casa. El banco, de buen roble, lo construyó su bisabuelo y ha sustentado las posaderas de todos los Mauricios de la familia desde entonces. El banco y Mauricio aprovechan la sombra de un castaño que lleva allí desde que se construyó la casa; cierra la primavera y se acerca el verano, y si no madrugas, ya no puedes salir a caminar porque el sol te calienta la nuca, así que Mauricio pasa la mañana a la sombra de su castaño, sentado en su banco de roble y apoyado en su gastado bastón, mirando el tiempo pasar.
Copiar cien veces

“Así era mi vida: vida de ciudad repetida cien veces cada día. Y yo, obediente, la copiaba y la olvidaba, la copiaba y la olvidaba, la copiaba… rutina, castigo.”
Una, dos y tres

“Una, dos y tres” es un relato que evoca los rastros improvisados en los pueblos, donde la basura de unos se convierte en tesoro para otros. Entre estribillos de Patxi Andión, surge una reflexión sobre la reutilización, la memoria y la vida compartida en las plazas rurales.
Parásitos

No nos damos cuenta de que compartimos este mundo. O sí; somos conscientes, pero nos importa un carajo. Podemos, pero no debemos, y lo que debemos hacer no queremos.”
Cucaracha

Con la mano abierta, con la mano cerrada, con la mirada torva, con el habla vana, hasta el silencio te para.
«Cucaracha» denuncia la violencia de género. Con un lenguaje duro y cargado de imágenes, retrata el miedo, la humillación y la esperanza de transformación hacia la libertad en una conversación introspectiva de alguien que ve la salida pero no se atreve a abrir la puerta.
Zurrapas

“Zurrapas” es un relato de bar y de pueblo, donde la voz de un hombre mayor desvela la soledad de décadas y la compañía insustituible de un perro. Un retrato íntimo de las vidas que resisten entre la despoblación y el recuerdo.
¡Un palo, un palo!

Son las tres de la mañana. Me he despertado de golpe con la boca pastosa, la nariz reseca y una voz en mi cabeza: ¡Un palo, un palo!