León dice NO a la caza

La provincia de León se desmarca del resto de provincias de la comunidad autónoma e incluso de cualquier provincia española diciendo no a la caza que no sea estrictamente para comer.
Árbol del porvenir

Relato sobre la preocupación por el cambio climático, las consecuencias de la actividad humana y la impotencia ante la desidia general.
La continuación de un ritual

Relato sobre la recogida y usos de las plantas medicinales y sus aplicaciones a través de la tradición oral. Reflexión acerca del respeto a los tiempos, el disfrute de la espera mediante la observación y el cultivo de la paciencia.
Parásitos

No nos damos cuenta de que compartimos este mundo. O sí; somos conscientes, pero nos importa un carajo. Podemos, pero no debemos, y lo que debemos hacer no queremos.”
Cuida el animal al animal

Cuida el animal al animal,
lo sienta cerca del fuego,
peina su cabello osco,
recorta, limpia sus uñas
y enjuaga con agua del río de la vida
las partes de su cuerpo que más apestan.
Ojalá todos los tréboles tuvieran cuatro pétalos

La mirada prendida en el verdor de los cuatro pétalos. De los ojos llenos se desprende a cada parpadeo la luz. Ojalá la vida no fuese deseo y la luz implicase siempre entendimiento.
La nieve

Me despierto sintiendo el olor del invierno, esa mezcla de frío y leña que te retiene entre las sábanas mientras te aferras al abrazo del sueño, sin embargo, lo que ocurre hoy es totalmente distinto, ese olor me lleva a la necesidad indeleble de ponerme en pie.
Mi amiga de los bosques

Tengo la suerte de vivir en el pueblo de mis bisabuelos y de toda mi familia. Un pequeño pueblo en la España despoblada. En la ribera de un pequeño río de montaña con su caudal sin regular por presas ni pantanos. Un río que sigue el curso natural de las estaciones: en primavera ruge de forma alocada y en el verano se remansa en pequeñas pozas transparentes y desaparece debajo de las piedras en algunos tramos. Somos muy pocos, sobre todo en el invierno.
El descanso

Cayó el atardecer de aquel día
como caen los cuerpos atravesados
por una bala en cualquier guerra:
siseó el silencio como un látigo sobre la ira
la parálisis de los miembros fue la calma
y aquella arista afilada del haz de luz
desapareció en la negra pupila de los seres
que sin descanso solo miran.
Un nido

Durante muchos años hemos tenido un nido de “carboneras” sobre una viga, junto a la puerta del jardín. Pajaritos domésticos y fieles, un año tras otro han venido a anidar junto a nuestra puerta.