Mirar hacia el cielo

En un bonito día de verano estoy sentada a la mesa, después de comer, tomando un té en la pradera. Las golondrinas y los colirrojos que, finalmente, han anidado en la viga de la entrada, trabajan arduamente yendo y viniendo constantemente para alimentar a sus siempre insaciables pollitos.
Ya están aquí

Tras un invierno oscuro, lluvioso y también con nieve, ha llegado abril. El cielo se abre y empieza tímidamente a aparecer el sol. Poco a poco los días se van haciendo más largos. La oscuridad del invierno se va alejando. Parece que con la llegada del sol todo se ve de un color más alegre. Tenemos tantas ganas de que vaya llegando el buen tiempo…