Clubes de lectura rurales, auténticos guardianes de nuestra cultura literaria.

Comenzaba, el mes pasado, mi participación en esta revista hablando de la relación cultura-pueblo cuando, pocos días después, tuve la oportunidad de asistir a una reunión de clubes de lectura rurales en un entorno tan mágico y tan relacionado con la misma como es el MIHACALE, de Gordoncillo; porque si hay un pueblo que en los últimos años ha apostado con todo su empeño por apoyar la cultura, y en especial la relacionada con la literatura y otras artes, no es otro que este, al que ya le dedicaremos su propio espacio un poco más adelante.
Feria Carea

16 y 17 de mayo Cerezales del condado Sábado 16 Fundación cerezales Domingo 17 Travesía Benigno Villalobos Blanco
Respirar pueblo, respirar cultura

Hace apenas unos días, exactamente un sábado por la tarde, avanzaba dejando a un lado el embalse del Porma e internándome en tierras de Luna y Babia, en dirección a San Emiliano. Entre sol y nubes, las aguas resplandecían en la cálida tarde que más parecía una tarde de verano apenas turbada por una pasajera tormenta que se alejaba dejando tras de sí una brillante alfombra de infinitos verdes salpicados por el color de las flores que ya anuncian la primavera.
Conflictos Rústicos

Habitar junto al monte me pone a salvo de una civilización que me araña por dentro
Pijamas

La vecina de enfrente lo usa verde, de franela, yo azul, desparejado, con un jersey viejo por encima. La de más allá, la de las macetas, ya está vestida, a pesar de que sólo se está iniciando la mañana.
Unas son de hogaza crocante, a mí me gusta cruda, casi que sepa a harina, y unas magdalenas.
Salón con televisor

“La intemperie es lo ajeno a eso en lo que nos hemos constituido de forma no explícita, eso que nos pone a todos en la plaza a mirar el pinar acojonados porque ha aparecido una columna de humo, es agosto y son las tres de la tarde, joder.”