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Palos de ciego

La poza del río

Palos de Ciego Nº9 -Septiembre/2026- Monse Robles Castro

Paisaje con rio

 Bajo los rayos del sol, el agua siempre estaba helada en las pozas. Las truchas saltarinas brillaban bajo la superficie al ladear sus lomos. Y al caer la tarde, ya en la puesta de sol, sus saltos sobre el agua plateada cazando mosquitos. El agua tan transparente que veíamos los peces nadar a nuestro alrededor y acercarse a mordisquear nuestra piel. La cálida luz del sol al atardecer y tras el baño, un buen cacho de pan con chorizo, comido con el cuerpo mojado y fresco.

El querido río Curueño, que da apellido a nuestro pueblo, tiene un régimen de aguas natural. No está regulado por presas, ni embalses y de esta forma es uno de los últimos ríos naturales de la provincia de León. En sus aguas podemos sentir el cambio de las estaciones. Al final del invierno y en la primavera corre alocado con sus aguas crecidas por las lluvias y el deshielo. A medida que la primavera va dando paso al verano va, poco a poco, reduciendo su caudal, pues sus aguas llevan vida a prados y cultivos del valle. Y ya, en el pleno verano, se va estiando hasta que su agua apenas se ve correr entre las piedras y se refugia en pozas secretas y misteriosas.

Como este año ha llovido bastante y ha habido un buen deshielo en las montañas, el río ha bajado tan crecido que ha vuelto a excavar algunas de las antiguas pozas. Los jóvenes lo han descubierto y pronto se ha corrido la voz: volvemos a tener poza en el pueblo, nos podemos volver a bañar. El secreto ha corrido de unos a otros y ha vuelto el placer de bañarnos en nuestro pueblo, sin necesidad de desplazarnos a ningún otro lugar.

No quiero que mi río se convierta en un canal de riego que desplace grandes cantidades de agua hacia los cultivos industriales de alfalfa o maíz de las lejanas llanuras.

No quiero que el agua de mi río sea retenida en un embalse de cabecera que anegue pequeñas aldeas e interrumpa el flujo natural de sus aguas y sus seres vivos.

No quiero que mi río se transforme en una gran batería de almacenamiento de energía eléctrica, mediante centrales reversibles de bombeo.

No quiero nada de eso para nuestro Curueño.

Quiero que siga siendo un río libre y un poco alocado. Así, como ha sido siempre, así queremos que continúe.

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