Palos de ciego

El autobús que no pasa. Una parada que nunca llega

Gente esperando en una parada de autobús al lado de una carretera rural

“Cientos de lugares de la España interior convierten la espera en costumbre. Basta con mirar el mapa para comprobar cuántos pueblos están en el mismo andén invisible: esperando un autobús, la apertura de un consultorio médico, la cobertura de Internet que entra y sale según sople el viento…cualquier gesto de presencia pública”.
¿Y TÚ QUÉ PALO DAS A LOS SERVICIOS BÁSICOS QUE FALTAN EN TU PUEBLO O MUNICIPIO?

Conflictos Rústicos

Habitar junto al monte me pone a salvo de una civilización que me araña por dentro

Somos demasiados en casa

gato en una silla

Es la nuestra una casa de adobe y madera de más de cien años. Está llena de rincones oscuros y acogedores. Demasiado acogedores, me temo.

Editorial Palos de ciego Nº4

8 DE MARZO

El pasado ocho de marzo, como cada año, se celebró el Día de la Mujer y miles de mujeres y hombres salieron a las calles a manifestarse para reivindicar el derecho a la igualdad. Lo que ocurre este año es que este movimiento se desarrolla en el marco del genocidio de Gaza y la guerra en Irán. Si a esto le añadimos lo que viene sucediendo con los regímenes represores de Afganistán e Irak, vemos cómo Oriente Medio se ha convertido en un ecosistema perfecto para que la situación de las mujeres, que ya era extremadamente difícil, empeore considerablemente.

Editorial Palos de ciego Nº3

El agua siempre vuelve. A veces invisible, filtrándose entre los surcos resecos, y otras desbordada, inundando riberas y caminos. Su regreso debería ser alivio, pero cada vez más a menudo es aviso y amenaza. Los temporales que anegan los pueblos, las acequias que desaparecen bajo la maleza, los cauces encajonados tras años de abandono recuerdan una verdad que habíamos olvidado: el agua tiene memoria, y no olvida por dónde pasaba.

Un auténtico Latin Lover

Tenemos un precioso gato rubio llamado Rayo.
Un día, hace ya tres años, apareció por nuestra huerta una gata muy flaca y desmejorada. Tenía, como se suele decir por aquí, «muy mal pelo»; parecía sarnosa y desnutrida. Como nos dio pena, le echamos de comer y ella se quedó con nosotros. Habían pasado varias semanas cuando descubrimos que nos había traído un regalito: tres preciosos gatitos, dos rubios y uno negro. Los amamantó durante un tiempo, pero un día, de pronto, la gata desapareció.

Pijamas

La vecina de enfrente lo usa verde, de franela, yo azul, desparejado, con un jersey viejo por encima. La de más allá, la de las macetas, ya está vestida, a pesar de que sólo se está iniciando la mañana.
Unas son de hogaza crocante, a mí me gusta cruda, casi que sepa a harina, y unas magdalenas.

De la alarma al derecho

La llegada de población inmigrante sostiene escuelas, servicios y campos en una España rural envejecida. Sin embargo, la falta de vivienda, y políticas estables de integración convierten su adaptación en un desafío silencioso que revela las tensiones y esperanzas del medio rural español.
¿Qué sería hoy de nuestros pueblos sin quienes llegaron de fuera? ¿Se construye la identidad rural con fronteras o con convivencia? ¿Y si la diversidad fuera la clave para salvar al medio rural? ¿Qué papel juegan nuestros pueblos en el nuevo mapa de la inmigración?