Palos de ciego

La hacendera

Palos de Ciego Nº4 -Abril/2026- Pilar Llamazares

Gente trabajando en el campo

Ayer hubo hacendera en mi pueblo. Hacendera viene de facienda, que significa trabajos que se deben hacer de forma gratuita. La convocatoria llegó por WhatsApp; también estaba en el tablón de anuncios para que los últimos vecinos analógicos la pudieran leer. Se acabó aquel repique de campanas festivo y repetitivo que indicaba el inicio de la reunión. En este pueblo ya no existen las campanas porque se abollaron el día que se esgrulló la torre, aunque ya hacía tiempo que no sonaban. En la España vaciada, este sonido se ha perdido por falta de campaneros, pero sobre todo por falta de habitantes.

La labor que se realiza en las hacenderas es el mantenimiento de lugares comunes: limpieza de regueros, arreglo de caminos, desbroce, mantenimiento de pontones…

En el mundo rural ya se sabía hace muchísimos años que estas tareas eran imprescindibles para evitar incendios, desbordamientos, transitabilidad de los caminos y otros.

Antes las hacenderas eran obligatorias para todos los vecinos; incluso se podían poner sanciones a los residentes que no colaborasen.

Estas faenas tenían mucho de festivas, porque si bien eran duras, al final de la jornada terminaban con una merienda-cena donde el escabeche, el queso y el vino, en ocasiones avinagrado, corrían en abundancia.

Antaño este deber lo hacían solo los hombres, pero desde hace un tiempo unas mujeres aguerridas se han unido a esta tarea.

Ayer, un día gélido donde hasta el aliento se congelaba, hombres y mujeres con sus tractores con palas mecánicas y sus artilugios de otros tiempos: azadas, rastrillos y tijeras de podar trabajaban como formando una gran familia y yo me sentí culpable por no colaborar.

El grupo no era muy numeroso, pero es muy de agradecer que con su buena voluntad y su bien hacer obren de manera gratuita.

Estas labores de conservación y prevención.

Eso sí, la reunión terminó también con tarde-noche festiva porque después había ricas viandas, no aquel delicioso escabeche, pero sí otras no menos exquisitas.

En otros lugares de España, las hacenderas tienen otros nombres como huevra, obreriza, sextatenia, adra, serna…

Me alegro mucho de que en mi pueblo las hacenderas sigan vivas.

Hoy han convocado a hacendera.

Con picos, palas, hoces, guadañas, azadas… Los labriegos han salido. La helada había pegado fuerte. Curtidos, vigorosos, endurecidos como la tierra, el trabajo se ha repartido.

Así se trabaja en un pueblo, en unión y alianza.

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